Viaje al Corazón

He estado una temporada ocupada entre hechizos, formaciones, reuniones de brujas y creando nuevos proyectos. En breve publicaré nuevas entradas en el blog, pero hoy quería anunciaros de una forma apropiada uno de los nuevos talleres que estoy ofreciendo. Me he dado cuenta de que hablo de ellos en facebook y por mail, pero nunca los anuncio aquí para vosotras, las que me seguís incondicionalmente en el blog. Así que aquí lo tenéis.

EL VIAJE AL CORAZÓN. UN AMOR EMBRUJADO

viaje-al-corazon-febrero

Es un taller de cuatro semanas de duración, totalmente online y está dividido en tres bloques. Tres viajes en espiral que nos llevarán a encontrarnos con el amor de nuestra vida, el más importante en la historia de una bruja. Nosotras mismas.
Los lunes viajaremos en la espiral que nos conduce al centro de nuestro corazón, recordando nuestra historia y nuestros amores pasados, aquellos que nos convirtieron en lo que somos hoy día y aprenderemos a entenderlos, sanarlos, perdonarlos si hace falta y dejarlos ir si es necesario.
Los miércoles viajaremos en una espiral ascendente que nos llevará hasta las historias de Diosas cuyo amor cambió el mundo, o el verdadero sentido de los cuentos de hadas, y descubriremos cómo esas historias siguen manifestándose en nosotras y cómo podemos encontrar a esas Diosas en nuestro interior y en nuestra vida.
Los viernes viajaremos en una espiral hacia nuestro exterior, llevando con nosotras todo el amor y la magia que viven en nuestro corazón hacia fuera, para convertir cada momento de nuestra vida en una historia de amor con nosotras mismas. Realizaremos prácticas, rituales y hechizos para sanar nuestro corazón herido, hacerle un sitio especial al amor en nuestras vidas y enamorarnos cada día un poquito más de nosotras. Crearemos una historia de amor embrujado, entre una bruja y su vida de leyenda.
Para ello, crearé un grupo secreto de facebook donde cada lunes, miércoles y viernes subiré textos y podréis comentar, compartir y consultar todo lo que queráis. Es totalmente online, así que cada una trabajará a su ritmo y según el tiempo del que disponga. Yo publico por la mañana, pero vosotras podréis participar a la hora del día que mejor os venga.
El taller dura 4 semanas, del lunes 6 de febrero al viernes 3 de marzo.
Si estás interesada avísame para reservar tu plaza 🙂
IMPORTANTE, PARA MÁS INFORMACIÓN E INSCRIPCIONES ESCRIBÍD A: hyedra.deduir@yahoo.es
Anuncios

El refugio de la bruja

f1db00331562f421a44ebb2314f27344

 

Toda bruja tiene un lugar, un espacio, un rincón donde su magia toma forma física. Donde al cerrar la puerta o al final del día, se relaja y aflora su identidad más íntima. Donde el tiempo deja de existir formando momentos para convertirse en eternidad. Puede ser toda su casa, un cuarto, un pequeño altar o un rincón en el jardín. Allí reunirá todo lo que para ella es Sagrado y mágico. De él brota un latido, una pulsión atrayente que es difícil ignorar, igual que de niñas nos sentíamos oscuramente atraídas por las ilustraciones que nos mostraban la guarida de la bruja de los cuentos. Una torre en un castillo encantado, una cabaña en el corazón del bosque o una mazmorra húmeda y oscura. Toda bruja tenía su refugio, todas igual de interesantes, con mil libros, objetos extraños y rincones oscuros que nos moríamos por explorar.

Y esta bruja que os habla también lo tiene. Este lugar es donde escribo los pensamientos que fluyen hacia el papel. Donde busco las horas de la noche para probar nuevos hechizos y antiguos conjuros. Es aquí, entre estas cuatro paredes, donde gobierno sin competencia en el reino de mi mente. Aquí, en este pequeño lugar, existe una magia infinita.

Es casi una biblioteca, los libros cubren porciones de cada una de sus cuatro paredes. Libros entre cuyas páginas he volado a otros mundos o he aprendido a amar a este, libros que me enseñaron cómo vivían las brujas en tiempos en los que aún no las llamaban así y otros en los que he aprendido cómo perpetuarnos en este presente que se extiende infinito ante mí. He pasado muchas horas viajando entre sus letras, adentrándome en conocimientos ocultos o cuentos de hadas con secretos escondidos a simple vista. Sólo el hecho de alzar la vista y observar mi biblioteca ya hace que mi magia se desperece y cosquillee en el fondo de mi mente, lista para crecer y brotar. Y el rincón donde descansan mis lápices, donde dejo aflorar el impulso de crear mundos dándoles color, o manchar mis manos con el barro que conformará las estatuas de mis Diosas.

También es en parte un herbario, con estantes llenos de tarros de hierbas y raíces y otros ingredientes para hechizos. Con manojos verdes puestos a secar. Con cuencos, y cucharas y cordones de colores para dar forma a la magia, con pedazos de bosque que me recuerdan de dónde vengo, tanto yo como mi poder. Morteros donde he machacado mil sueños, mil ilusiones y deseos y los he mezclado con la fuerza de mi esperanza. Y un rincón con tres calderos, donde remover las aguas o encender el fuego de la sabiduría de la Diosa.

En el suelo, junto a una pequeña mesita baja, hay una alfombra tejida cubierta con cojines que invitan a tumbarse lánguidamente entre ellos mientras las runas, las cartas o el péndulo me dan sus mensajes arcanos, mientras escucho melodías pobladas de gaitas, flautas y violines. Sones que despiertan en mí recuerdos de otros hogares en otras vidas.

Cuando llega la oscuridad enciendo unas velas cuyas llamas danzantes se reflejan en el cristal de una bola sobre mi altar. Aspiro el aroma del incienso y miro alrededor, observo este sitio que es un reflejo de mí, de la bruja que lo habita, con mis colores, con las imágenes de mis sueños y mis emociones más secretas. Porque toda bruja acaba hechizando el lugar en el que vive dejando un poquito de su corazón en cada una de las estancias. Haciendo de su rincón especial un lugar creado para ser un umbral entre mundos, donde al final del día, cuando la puerta se cierre y se enciendan las velas, todas las sombras del mundo serán olvidadas y solo la luz de la magia importará. Allí será donde ella deje caer todos los escudos y abrirá el corazón de par en par, donde hundirá hondo las raíces que la unen a la tierra mientras su mente vuela por universos privados. Donde ha pronunciado tantas palabras mágicas que su eco ha acabado impregnando las paredes, testigos silenciosos de tantos anhelos susurrados a la noche… Donde ha luchado tanto con sus sombras que llegó un momento en el que se enamoró de ellas. Donde ha creado la mujer que es; hecha de magia, y secretos, y rayos de luna furtivos que se han colado a través de la ventana, buscando el roce de su piel y de su alma.

Y si algún día te invita a entrar, considérate afortunado, no todo el mundo puede ver alguna vez en su vida el refugio de una bruja. No todo el mundo puede ver por dentro su corazón.

Toda bruja tiene su refugio.

¿Cómo es el tuyo?

 

Hyedra de Trivia

Vuelos de bruja

Habondia Author: Amanda Clark

Habondia
Author: Amanda Clark

Echo mucho de menos una ventana en esta oficina en la que paso tantas horas de mi tiempo. Hay ratos muertos en los que puedo leer, escribir, investigar o simplemente no hacer nada. Pero no puedo disfrutar de la luz, de ver la vida pasar fuera. No puedo ver la lluvia caer, ni las nubes viajando sobre mi cabeza, ni los brotes en las ramas de los árboles que pronto empezarán a nacer. No puedo ver la nieve, ni la gente caminando por las calles. No puedo contemplar los cambiantes ciclos de la Tierra tanto como a mí me gustaría.  Paso muchas horas lejos de la luz y el aire, bajo una luz artificial e hiriente. Pero aunque pase tantas horas entre estas cuatro paredes, no hay nada que le impida a mi mente escapar y volar hacia donde le gustaría estar en realidad.

Hoy me apetece perderme en la niebla. Pasear entre jirones sintiendo los dedos fríos de la bruma acariciar mis sienes cansadas. Sentirla avanzar cubriendo el mundo con su velo acuoso y verlo todo envuelto en una luz lechosa, tamizada por las sombras de árboles difusos. Caminar a ciegas por suaves pendientes cubiertas de hojas muertas de mil otoños. Me gustaría avanzar despacio entre la niebla, permitiéndole entrar en mí y mecerme con el eco de los sonidos amortiguados del bosque. Dejarle que me hable de antiguas historias olvidadas que nadie salvo ella recuerda ya. Que me muestre en sus formas caprichosas los sueños de visionarios que quedaron perdidos en su silencio eterno. Penetrar en un paraje blanco y gris y vagar confiada, sin temor al mundo en el que apareceré cuando la niebla se retire. Porque la niebla se mueve y navega entre los mundos y nos lleva con ella, si se lo permitimos.

Y esta vez, me gustaría que me llevase a un lugar tranquilo, a ese momento poco antes del crepúsculo. Un rincón apartado entre los árboles cerca del río, donde los últimos restos de bruma se retiran ondeando suavemente sobre la hierba y dejándome ver una cama hecha de brezo y helechos, cubierta por una tienda de tela de colores tenues. Me acerco y me recuesto en ella, entre cojines y colchas suaves y, simplemente, dejo pasar el tiempo. Sólo quiero eso, tiempo para mí, para SER, para disfrutar de estar viva. Sentir la vida a mi alrededor, la brisa acariciándome despacio, el canto de los pájaros, observar el vuelo de las  mariposas y escuchar el rumor de las hojas mecidas por el viento.

Levanto la mano y juego con los últimos rayos de sol que se filtran entre los árboles. Muevo mis dedos entre la luz y los observo, pequeños y casi translucidos, danzando entre miles de motas de polvo doradas, sintiendo la magia de estos minutos de la tarde. La hora dorada. En la que el mundo se para y se prepara para el atardecer. Escucho cómo la vida en el bosque parece detenerse poco a poco, preparándose para un relevo. Los Hijos del Sol se retiran y las Criaturas de Noche comienzan a despertar.

Miro hacia el Oeste donde el Sol desciende ya besando el horizonte convertido en una bola de un rojo incandescente que se esconde entre las nubes, tiñendo el cielo de rosa y malva. Las sombras se extienden reclamando el mundo, y los contornos, tan claros y dorados hace un momento, se convierten en siluetas oscuras, sin forma definida. Todo permanece estático, dotado de una belleza propia, única, mágica. Y cuando el Sol ya se ha ido, cuando todo parece haber terminado, el cielo estalla en sangre y fuego y convierte el mundo en un lugar rojo y negro, ardiente y más bello aún si cabe. El último rescoldo del sol, que por un instante convierte el mundo en fuego vivo.  En ascua efímera.

Cuando todo ha pasado, la noche parece ponerlo todo en marcha. Las estrellas van apareciendo en el cielo sin nubes y las luciérnagas comienzan a volar iluminando el claro en el que descanso. Pero con el Sol se ha ido también el último calor de la tarde y mi lecho ahora es frío y húmedo. Es hora de continuar mi viaje y buscar un lugar más cálido, así que dejo que las luciérnagas me guíen hacia unos sonidos lejanos que parecen provenir de una parte más profunda del bosque. Parecen voces, o tambores, o quizá flautas. O todo a la vez. Camino en su dirección y a través de los arboles veo el resplandor de llamas en lo que parece ser un claro.

Cuando llego, alegres hogueras arden en esta noche sin luna y a su alrededor veo caras familiares riendo, hablando, bebiendo y bailando al son de la música que tocan algunas de ellas. Mis brujas me miran, me estaban esperando para celebrar la magia de la noche. Para rendir culto a la Oscuridad con la Luz del fuego.  Para alejar la tristeza con nuestra risa. Para sacudirnos la rutina con bailes bajo las estrellas. Para recordar quiénes somos mirándonos una a una a los ojos y reconociendo la divinidad que todas llevamos dentro.  Me estaban esperando para repetir palabras que han viajado a través de los siglos y llamar a Diosas que nunca se marcharon. Para despertarlas en nosotras y recordar que estamos hechas de raíces y ramas. Raíces que nos conectan con el corazón de la Tierra y ramas que nos elevan hasta las estrellas. Raíces y ramas que nos unen a todas en un bosque de recuerdos ancestrales. La sangre que corre por nuestras venas es la savia de la que fluyen las enseñanzas de nuestras antepasadas. Antiguas Diosas, Ancianas sabias, Niñas de luna y bosque. Mujeres eternas que viven en nosotras. A través de nosotras.

Esta noche hay chispas de magia en el aire y nosotras danzaremos con ellas hasta el amanecer.

Suspirando regreso a esta oficina sin ventanas ni sol. Sonrío porque, aunque a veces se hace duro y echo de menos la vida fuera, soy capaz de escapar de aquí y volar. Volar a otros mundos, volar a momentos de mi pasado y volar sobre todo al futuro, porque sé que me esperan muchos días de perderme entre la niebla, muchas tardes doradas esperando lánguidamente al crepúsculo. Me esperan cientos de noches de magia, de hogueras y música, rodeada de brujas y Diosas. Siendo Vida.

Y aunque este lugar sea oscuro, cerrado y frío, también está  lleno de magia.

Porque en él estoy yo.

Hyedra de Trivia

(Eva Hyedra López)

Contacto

hyedra.deduir@yahoo.es
A %d blogueros les gusta esto: