La ira de la bruja

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Imagen de autor desconocido

 

No suelo enfadarme. Es cierto que tengo un carácter fuerte, sí, pero creo que soy de trato agradable. Respeto mucho las decisiones de los demás y soy bastante tolerante. Por eso cuando me enfado, me enfado mucho. Porque hace falta mucho para hacer que yo explote, y hace falta que sea algo totalmente injusto o malvado para sacarme de mis casillas. Pero cuando esta bruja explota…

Y no soy la única. Conozco a muchas brujas amables, cariñosas, alegres y muy dulces que se transforman de forma radical cuando se enfadan. ¿Por qué? Puede que os preguntéis. Pues muy fácil, porque nos lo permitimos.

Así de fácil. Nos permitimos enfadarnos, gritar y defendernos porque sabemos que tenemos derecho a ello. Sabemos que tenemos derecho a enfadarnos si queremos, a quejarnos si nos da la gana y a luchar por nosotras mismas y por aquellos que queremos. Los días en los que una mujer debía permanecer calladita, sumisa y sin elevar la voz se han acabado para nosotras. Las damas no discuten, las damas no se enfrentan, las damas callan con elegancia. Pero ya no es época de elegancia, ni de damas. Tampoco de verduleras ni de mujeres vulgares.

La ira, el enfado, nuestra voz alzada nos pertenecen a todas. Mujeres de toda clase, condición, raza… simplemente personas que ya no tienen miedo de reivindicar sus derechos, aquello que  les parece justo, aunque pueda parecer una pequeñez. Ya no tenemos que callarnos.

Y las brujas hace mucho que lo sabemos y sabemos hacer que nuestra voz se oiga. Si has conseguido enfadar a una bruja, es mejor que te cuides…

Si has conseguido enfadarme preocúpate. Pero no me temas a mí. Yo no te odio, no te perseguiré ni te maldeciré. Yo no voy a hacerte daño. No. Pero has despertado unas energías que costará mucho volver a tener bajo control.

Has hecho que el fuego del que estoy hecha haga hervir mi sangre y arder en llamas mis emociones.  Has hecho que mis palabras quemen todo lo que encuentren a su paso, pero no te insultaré, no pretendo herirte. Sólo te diré verdades que te harán mirarte en mi espejo y no te gustará lo que veas. Conseguiré que te avergüences de ti mismo y será el mejor regalo que nadie podrá hacerte, porque, tal vez así, no volverás a herir los sentimientos de otros.

Has hecho que el agua de mis emociones se levante en olas que lo arrasarán todo a su paso. Olas de lágrimas de rabia que me limpiarán por dentro y después se volcarán sobre ti para que enfrentes lo que hay detrás de tus acciones. El miedo, la inseguridad, tu dolor reprimido que te hacen herir a otros. Si nadas en ellas o te hundes, depende de ti.

Has convertido el aire de mi mente en un vendaval, un huracán que va a arrollarte. Soplará sobre tus ideas dañinas y peligrosas y se las llevará lejos dejándote a solas con tus acciones pasadas. Si eres lo suficientemente valiente para enfrentarte a ellas y saber comprenderlas y evolucionar puede que aún puedas llegar a ser alguien que valga la pena.

Has conseguido que la tierra que me conforma se endurezca convirtiéndose en piedra dura con corazón de lava. Todos tus intentos de hacerme daño chocarán contra mí y rebotarán a ti. Te estrellarás contra mi voluntad de no doblegarme y eso puede provocar dos reacciones, o recrudeces tus intentos consiguiendo destrozarte en el intento o comprendes que el dolor que tú provocas te acabará destruyendo a ti al final. Es tu elección como afrontes la ira de una bruja.

Porque una vez que se nos ha pasado, la ira se convierte en indiferencia. Nunca volveremos a gastar un segundo de nuestra mágica vida en ti. Pero tú… quien se enfrenta a la ira de la bruja no vuelve a ser el mismo.

Si sabes ver la oportunidad que significa, si sabes aprovecharla, te convertirás en alguien diferente, más humilde y humano. Si eres capaz de ponerte en el lugar de aquellas personas a las que hieres y eres capaz de comprender que no tienes derecho a ello, podrás comenzar a sanarte por dentro.

Si no eres capaz de verlo, tu propia rabia, tu propia maldad te comerá por dentro. Y espero que eso nunca pase.

Porque yo no quiero que sufras.

Quiero que aprendas.

 

Hyedra de Trivia

 

 

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18 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Gabriela
    Feb 29, 2016 @ 19:14:42

    Adhiero a cada una de tus palabras. Describen exactamente lo que me sucede y la forma en cómo proceso esos sucesos de enojo, que no son habituales, pero ocurren; y es así, desatan un vendaval interno que no sale para herir o destruir, pero sí una vez que sale, nada queda igual… porque antes de salir, recorrió todo mi ser y me hizo pasar noches enteras sin dormir pensando en ello, procesando cada emoción, cada palabra, cada acto… llorándolo todo, porque más que nada es la perplejidad de sentir la traición o no entender que alguien pueda
    querer herirnos sin pensar solo por dar rienda suelta a su enojo u orgullo herido… Así que una establece las diferencias, y no actuará de la misma manera, dirá una por una cada palabra adecuada, pensada, medida, no para destruir o herir como intentaron hacerlo con nosotras, sino para que realmente haga mella en el otro… Y sabemos, que así será, y que la decisión de capitalizarlo para bien ya no tiene nada que ver con nosotras, porque ya estaremos lejos, sí, en el mundo de la indiferencia. Gracias, gracias, gracias. Tus escritos siempre tienen que ver con situaciones que estoy viviendo en el presente, me llegan en el momento justo, y sé que no es casualidad. Gracias!

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  2. Alicia Olga Serraino
    Feb 29, 2016 @ 23:52:27

    Siempre bromeo con mis amigas respecto a los pecados capitales y siempre reconozco que el que me identifica es la ira. Trabajo sobre ello y la he domesticado bastante pero, cuando tengo que defender mis derechos me acaloro hasta las llamas o cuando observo injusticias o mal trato infantil esas son las cosas por las que exploto y entro un rato en erupción. Digo un buen rato porque mi ira en bastante efervescente, soluciono el problema directamente con el protagonista y que el trasmute lo mejor que pueda la energia que provoco en mi. Y listo ahi termina todo .Continuo mi vida en paz ,Hasta el proximo enojo que me suele desgastar bastante. Que todas seamos felices
    .

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  3. Celina
    Mar 01, 2016 @ 00:19:57

    Bellisimo texto y es asi tal cual. La ira d euna bruja no es conveniente despertarla

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  4. melitta
    Mar 01, 2016 @ 03:25:50

    Es realmente así….me sentí muy identificada. y eso de la indiferencia,es el paso ultimo…ojala aprendan aquellos que despiertan nuestra ira!

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  5. Ini Eridh
    Mar 01, 2016 @ 13:32:34

    Precioso texto, y muy cierto. Enhorabuena por lo que escribes, es genial. 🙂

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  6. Marcela García
    Mar 01, 2016 @ 14:09:20

    Que buen escrito. magnífico!!!!!!!!!!!!!!!!

    Responder

  7. marha
    Mar 01, 2016 @ 14:12:19

    como aniñño al dedo, somos esas brujas capaces de tener la pasiencia tolerante pero tambien dentro de nosotras esta ese volcan que explota cuando la injusticia hace su apareicion, dispuestas a rescatar a protieger y a defender nuestra integridad ofendida desquebrajada, somos como aguilar que analizamos y estudiamos bien a la presa antes de actuar sigilosas astutas gerreras con espada en mano para desenvainar cuando sea necesario.

    Responder

  8. Oroneta
    Mar 01, 2016 @ 18:00:12

    Para mí la razón de que cuando nos enfadamos saquemos nuestra ira es porque quizá nos demos cuenta de que, mientras que nosotr@s hemos aprendido de la situación, hay quienes siguen sin verlo y encabezonados.
    Algo que me pasa a mí es que, cuando una persona me llega hasta lo más profundo, le doy todo, por eso, si esa persona va en contra de mis intereses o de mí, todo mi dolor se convierte en ira y, cómo bien has explicado, cuando este pasa, aparece la indiferencia. Yo lo llamo más bien “hacer la cruz” puesto que mi indiferencia es tal que haga lo que haga esa persona, ya me ha demostrado bastante.
    Precioso texto y gracias por hacerme reflexionar

    Responder

  9. florencia medina
    Mar 04, 2016 @ 02:15:22

    Excelente , saber interpretar tan bien nuestro sentir y poder llevarlo a las letras mejor aun ; agradecida infinitamente por la empatía que demuestras . Esto nos hace reflexionar y crecer . Namasté

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  10. América
    Mar 05, 2016 @ 04:45:20

    OOOOh totalmente cierto, antes me enojaba muy fácilmente, pero he aprendido a controlar la ira, porque si me pasa que digo verdades que pueden herir, pero lo suelto y a mi se me pasa el enojo; pero a la pobre victima de mi enojo no es tan fácil. Me encanta lo que escribes porque me he identificado con mucho de ello. gracias

    Responder

  11. Mirta Vyllarino
    Mar 07, 2016 @ 13:54:34

    Exacta y clara descripción de una bruja enojada, querida hermana..!! Me describe tal cual..!! Aunque de muy joven y en los principios de descubrirme a mí misma como bruja, mi ira era destructiva y me costaba dominar los costados oscuros e irracionales de la venganza. Afortunadamente nunca ganó mi oscuridad y la intención de venganza se disolvió sin salir a la superficie, ya que mi esencia es más luminosa que oscura y pude re-conocer mi sombra y abrazarla con amor, incorporándola y equilibrándola con mi luz. Gracias por tu Ser y tus enseñanzas.

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  12. paz paracchini
    Mar 07, 2016 @ 15:19:00

    Wowww wowww wowww amé tus palabras y creo asi tal cual es como nos enojamos..para liberarnos,perdonarnos ,perdonar al prójimo y sanar heridas.. Cada dia me sorprenden mas tus palabras abrazo de almas Hermosas brujas

    Responder

  13. patricia
    Mar 22, 2016 @ 20:23:13

    que maravilla, gracias ❤

    Responder

  14. Sofia
    Mar 28, 2016 @ 23:23:12

    Es hermoso quisiera mandar hacer boletines con el mensaje y repartirlo por la calle …….

    Responder

  15. María
    May 02, 2016 @ 12:02:04

    Gracias.

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  16. Ro
    Oct 28, 2016 @ 19:52:48

    Pasaba que cuando alguien me heria o me hacia enojar poco tiempo después la vida me daba la oportunidad de darme cuenta como a esa persona le sucedía algo y yo no se lo había deseado ni consciente ni inconscientemente. Al pasar los años descubrí que cuando se le hace enojar a una bruja la energía que se desata o despierta actúa por si misma. Una bruja no tiene maldad en su corazón contrario a lo que la gente pueda decir, pues la sabiduría de la bruja es innata.

    Responder

  17. Trackback: La ira de la bruja | Asociación "Reclamamos a la Diosa"

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