Magia de Bruja

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Imagen: Sashah’s Spell de Emma Lazauski

Las velas iluminan levemente el claro del bosque. El incienso impregna tanto el aire como mi mente con un aroma especiado y el humo asciende transportando mi petición a la Diosa. Un pequeño fuego arde en el caldero y la luna llena asoma por el horizonte. El altar está preparado. Es la hora de la magia.

La magia. Todas hablamos de ella. La vivimos, la creamos, la sentimos. Estamos hechas de magia y basamos nuestra identidad como brujas sobre ella. Para algunas personas es un misterio, para otras algo complicado, una gran mayoría ni siquiera cree que exista. Pero para nosotras es lo que da vida al mundo y, además, sabemos que todas las personas somos mágicas.

Las partículas que forman cada elemento en este universo se mantienen unidas por una fuerza que emite una vibración. En nuestro planeta cada árbol, planta, animal, persona, piedra… todo, hasta la misma Tierra, vibra y esa vibración genera energía.  Pero no todo vibra igual. Hay distintas frecuencias y, aunque no siempre seamos conscientes de ello, somos muy sensibles a los cambios de frecuencia.

A todos nos ha pasado que, al conocer a alguien, sentimos que conectamos de inmediato. O por el contrario, hay personas con las que nunca encajamos y aunque no hay nada en ellas que nos haga rechazarlas, lo cierto es que no estamos cómodos a su lado. Esto se debe a que vibramos en la misma frecuencia que ellas o en otra completamente opuesta.  Porque como ya habréis escuchado en muchos sitios, todo lo que vibra igual se atrae y lo contrario se repele. Y además, cada sentimiento, cada emoción, cada ámbito de la vida y lo que nos rodea, tiene su propia vibración. El amor, la salud, la prosperidad, el hogar, la familia, la amistad, la suerte, la felicidad… el odio, la envidia, la desesperanza, el miedo, el terror… cada uno vibra en una frecuencia determinada.

La magia consiste en cambiar voluntariamente nuestra propia vibración para que esté en la misma frecuencia de aquello que queramos atraer. Y para ello, usamos nuestra voluntad y otros elementos naturales que ya vibran así para ayudarnos. Mediante el trance y la visualización “engañamos” a nuestra mente haciéndole creer que ya tiene aquello que desea, y potenciamos la sensación con palabras, melodías, hierbas, piedras, colores y olores que vibran como lo que deseamos.  Por eso hay hierbas, minerales, inciensos y velas específicas para el amor, la suerte, la sanación, la limpieza espiritual… palabras que forman hechizos…lo que se ha llamado desde siempre magia simpática.

Todos cambiamos nuestra vibración a menudo sin ser conscientes de ello. Sabemos que determinada canción nos alegra cuando tenemos un mal día, decimos que nos da energía… Sabemos qué película nos provoca una carcajada cuando estamos decaídos o con qué amigo hablar según nuestro estado de ánimo… También sabemos que determinados momentos del día o del año nos hacen sentir de una manera especial. El amanecer nos hace sentir esperanza, porque hace que todo vibre en la frecuencia de las cosas nuevas, de todo lo que empieza. El atardecer nos vuelve reflexivos y nostálgicos, porque vibra en la frecuencia de lo que acaba de forma tranquila y el descanso.  Nos vestimos de un color u otro según nuestro humor y preferimos lugares según nuestras emociones. Todo ello altera nuestra vibración.

Si nos ocurren cosas malas y nos dejamos llevar por el miedo y la desesperanza, acabaremos atrayendo más sucesos que vibren igual. Y es entonces cuando hablaremos de mala suerte, o mal de ojo. Los casos de mal de ojo son muchísimo menos numerosos de lo que la gente piensa y las rachas de mala suerte casi siempre son casos de vibraciones en frecuencias perjudiciales, y que además se convierten en círculos viciosos porque cada vez nos sentimos peor y eso hace más difícil conseguir cambiar la vibración.

Pero hay ocasiones en los que la magia no funciona. Por muchos hechizos que hagamos para conseguir lo que necesitamos, por mucho que  tratemos de influir en la vibración, hay veces en las que no hay manera de que funcione. Eso no quiere decir que lo estemos haciendo mal o que la magia no exista. Es simplemente que no debemos conseguirlo. Cada una de nosotras ha nacido con una misión vital, una lección que hemos venido a aprender. Si lo que queremos atraer con la magia va en contra de esa lección o nos aleja de nuestra misión, simplemente no sucederá. Esa vibración en concreto estará bloqueada para nosotras.  Imaginad que habéis venido a esta vida para aprender el valor de lo sencillo y de las cosas pequeñas. Por muchos hechizos de abundancia y prosperidad que hagáis jamás funcionarán, nunca seréis ricas porque la vibración de la riqueza está bloqueada para vosotras. Al menos en esta vida.

Y esto nos lleva a la regla de oro de las brujas. Nunca, jamás, por nada del mundo se debe hacer magia para influir en la voluntad o cambiar la vibración de otra persona. Nunca. Es su energía, forma parte de esa persona tanto como su cuerpo. Tratar de influir en ella para imponer nuestros deseos es una violación. Ni siquiera para hacer algo en su beneficio. Ni para hacer rituales de sanación. Si nos preocupamos por alguien y queremos beneficiarle con nuestra magia, lo primero que haremos será pedir permiso. Sin su permiso no hay nada que hacer. Y esto incluye al amor. Si tienes que obligar a alguien a que te quiera, eso ya no es amor. Es dominación, tozudez, egoísmo… y así serán las vibraciones que provoques, por lo que nunca encontrarás amor de verdad y lo que obtengas no merecerá la pena porque no te hará feliz. Ni a ti, ni a la persona que dices amar.

La magia es un regalo. Una más de las habilidades naturales del ser humano y que nos conecta con todo lo que nos rodea. La magia nos ayuda a comprender que formamos parte de un todo eterno, infinito, que compone una melodía que nos envuelve a todos y nos hace bailar al ritmo de la vida. Cómo sea tu tonada, cómo vibre tu canción, depende de cómo decidas vivir.

En mi hechizo, cierro los ojos y respiro profundamente mientras mi identidad eterna recuerda quién es y se centra en su lugar en el mundo, entre el cielo y la tierra. Entre lo que es arriba y abajo. Entre este mundo y el otro, donde ocurren los milagros.  Cuando me siento una con la creación, dibujo el círculo a mi alrededor y llamo a los cuatro elementos para que su energía complemente a la mía en esta noche de magia y sueños.  Y en el centro, evoco en mi interior a la Señora de la Vida y la Muerte, a la Gran Diosa de la brujas para recordar que su poder es el mío y fluye por mi piel hasta la punta de mis dedos.

Las imágenes de mi futuro en el que he conseguido mi objetivo no abandonan mi mente mientras cargo con ese poder los objetos que voy a usar. “Visto” las velas de colores con aceite acariciándolas con mis dedos mientras me veo feliz. Encanto las hierbas que necesito con rimas sobre su poder. Despierto el poder de las piedras cobijándolas en mis manos mientras les susurro bajito lo que necesito de ellas. Concentro todo el objetivo de este hechizo en una sola palabra que primero es sólo un murmullo. Me mezco suavemente mientras la palabra se convierte en una especie de cántico y caigo en un pequeño trance. Me dibujo a mí misma en un papel tal como seré en ese futuro con el hechizo cumplido, lo cubro con pellizcos de las hierbas encantadas y lo doblo. El cántico aumenta de ritmo y de volumen. Prendo el papel en la llama de las velas encendidas y arrojo el dibujo al fuego transformador acompañado de más puñados de hierbas. Mientras arde, comienzo una danza alrededor del caldero y la luna llena cada vez asciende más alto, bañándome con su luz de plata al tiempo que mi voz se convierte en un grito y mi danza alcanza su punto más frenético. Y finalmente, con un último giro y un grito final, la energía me abandona para fundirse con el universo y comenzar a trabajar en ese futuro imaginado que acabo de crear. Agotada, descanso en el suelo mientras mi corazón recupera su ritmo y mi respiración se acompasa con el ritmo de la tierra. Lento y profundo.

La magia está hecha.

Acerca tus manos, frótalas y siente el cosquilleo en tus palmas y tus dedos. Ese calor que emana de ellas, esa energía, es tu magia. Es la vibración que las partículas que te conforman emiten en su trabajo de mantenerse unidas. Practica con ella, conócela, trata de cambiar la frecuencia en la que brota al exterior. Y comienza a hacerlo con el hechizo más sencillo pero que es capaz de cambiar el mundo.

Simplemente sonríe, bruja.

 

Hyedra de Trivia

(Eva Hyedra López)

 

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15 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. lachiru
    Nov 20, 2015 @ 20:36:06

    Te agradezco mil querida brujita que compartas tus enseñanzas, siempre hay un gran aprendizaje de mi conexión con tu página…porque como dices todos somos Uno y cada una, en este caso, tiene su misión en relación con la magia. Me he dado cuenta que mis intenciones tienen mucho que ver en las situaciones atascadas y que no fluyen…con el simple hecho de escuchar atentamente y desear: qué todo esté bien…la vibración hace lo suyo…porque somos simples canales…en mi caso para armonizar si así ha de ser…los entuertos o malos entendidos por dar un ejemplo. Mi respiración calma y sentida es mi aliada y una vela encendida, la luz que ilumina mi entendimiento para llegar a la comprensión….que, simplemente, es éste más Amor. Con ello comprendo…que “todo está bien, todo está bien, todo siempre está bien” Te reitero mi gratitud y tus lucecitas que son como faros que iluminan el camino. Un abrazo, la chiru eterna aprendiz bijapi4ever!!!

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  2. Eva
    Nov 20, 2015 @ 22:41:33

    Me siento en casa desde el el primer momento que leo lo que publicas quiero agradecerte de encontrarte en mi camino me siento acompañada gracias…. Gracias….🌀

    Responder

  3. Jorge Fernando Domingo Sánchez
    Nov 22, 2015 @ 16:14:39

    Fijate que, ya me conoces, no soy dado a cosas que no alcalzo a comprender, pero reconozco sentirme bien con unas personas y con otras no, y sí creo que tienen que ver las vibraciones de cada uno, tambien me pasa con ciertos sitios, no te sientes cómodo en ellos y sin embargo en otros eres absolutamente feliz.
    Es un placer leerte.

    Responder

  4. Mara
    Nov 22, 2015 @ 22:50:27

    Gracias…

    Responder

  5. Alicia Serraino
    Nov 29, 2015 @ 17:49:05

    Gracias!! Me senti muy identificada cuando decís “visto las velas….” lo hago a menudo.Tambien trato de protegerme cuando la vibración es baja o simplemente distinta.Suelo llevar conmigo alguna piedrita gema o cristal.La turmalina negra es mi favorita. Gracias por tu pagina !!!

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  6. Mirta Beatriz Gonzalez
    Dic 01, 2015 @ 13:08:25

    Me reconozco en cada palabra tuya….es así. Gracias. Y gracias al universo por haberte encontrado.

    Responder

  7. Elibeth
    Dic 01, 2015 @ 17:28:18

    Me encanta …Un muy buen, certero y mágico articulo 🙂

    Responder

  8. angie
    Dic 02, 2015 @ 04:22:51

    recién llego a tu blog y me encanta! todo llega en el momento preciso!

    Responder

  9. carmen barbosa rodriguez
    Dic 03, 2015 @ 20:46:19

    me e encontrado en cada palabra que has dicho gracias por poderme identificar con tigo y adiós por ponerme en mi camino. un fuerte abrazo de luz.

    Responder

  10. Mirta Vyllarino
    Dic 04, 2015 @ 17:27:58

    ¡Graciassss, mi bella bruji-hermana..!!! Tu sabiduría nos enseña, nos despierta y nos acerca cada día un poco más hacia nuestra esencia mágica…<3

    Responder

  11. melissa campo
    Dic 07, 2015 @ 21:43:53

    Eres una hermosa brujaa, cada palabra que leo llega a mi corazón, cada vez que leo lo que escribes me amo más, y amo cada parte de mí. Gracias por enseñarme tanto y hacerme sentir tan acompañada.

    Responder

  12. MAMEN
    Dic 17, 2015 @ 09:42:34

    Así lo siento yo también 🙂 … Abrazos de luz

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  13. Kampanilla
    Nov 03, 2016 @ 12:18:12

    Hace unos días descubrí este blog, y poco a poco he ido leyendo más entradas. Las de hoy, quizá porque estoy aún más receptiva, me han emocionado al sentirme tan íntimamente identificada… Desde que tengo memoria que creo en la magia; a lo largo de los años, según vivencias y madurez, han ido cambiando los matices, pero la esencia de la magia la sigo sintiendo en mi interior. Siempre la he sentido. Y parece que últimamente se manifiesta con más fuerza…
    Gracias por alzar la voz por tod@s aquell@s que nos sentimos diferentes, especiales, bruj@s, y por poner palabras a esos sentimientos difusos que nos embriagan sin ser del todo conscientes de dónde vienen. Tus palabras me resuenan con fuerza.
    Me encantaría aprender más, pero no vivo en Madrid… Te he seguido en facebook, por si algún día diera la casualidad de poderme acercar 🙂
    ¡Un abrazo!

    Responder

    • Hyedra
      Nov 06, 2016 @ 12:45:09

      Fíjate que al principio pensaba que escribía para mí sola. Que nadie vendría a leer mis palabras. Pero poco a poco fuisteis llegando y lo que es mejor, quedándoos en este rincón mío. Y hoy sé que Ella es quien os guía hasta aquí, Ella os ha traído. Quien sabe si también algún día te acerque a Madrid o me lleve a mí hasta donde estás 😉 De momento, bienvenida a casa.

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