El verano de la Oscuridad

Witch Anette89

Witch
Anette89

En las ciudades sobra luz. Estamos inundados de luz, tanto de día como de noche. Esta madrugada no podía dormir y salí al balcón en busca de una brisa inexistente. A pesar del tórrido calor y los mosquitos, las noches de verano tienen una magia difícil de igualar. Así que me senté y me dejé embargar por el espíritu de las noches cálidas. Si os habéis fijado, todo parece vivo. Los árboles, las fuentes, los sonidos que parecen escucharse desde muy lejos… Tanto que a veces pienso que puedo enviar mensajes sólo susurrándolos y el viento sabrá llevarlos hasta quien tiene que escucharlos.

Inundada de esa sensación casi onírica, cerré los ojos y recordé ese sueño que tengo desde que era niña y que ya os mencioné una vez. Ese en el que me cubro con una capa oscura, y en medio de la noche y amparada por la oscuridad, escapo y cruzo la ciudad para reunirme con un círculo de brujas que me espera en la entrada del bosque para compartir secretos, magia y hechizos alrededor de una hoguera en la profunda espesura.

Pero cuando abrí los ojos, regresé a una noche de verano en la ciudad y sonreí incómoda. Demasiada luz. Tanta que ninguna oscuridad podría ampararme. Me imaginé intentando ocultarme entre los haces de luz y me reí. Cada vez hacen las calles más anchas, sin callejones, con muchas farolas. Dicen que así pretenden disminuir el peligro, eliminar los lugares problemáticos y puntos negros de delincuencia, y en parte tienen razón, pero también eliminan el misterio, los escondites de los amantes, los puntos de encuentro de las almas que reviven de noche. Sonreí porque por suerte, donde yo vivo, una bruja ya no necesita esconderse en las sombras para llegar a su akelarre. Y me incomodé porque, ¿Qué ocurriría si algún día necesitamos volver a escondernos?

En las ciudades nos han robado la noche. Nos han robado la oscuridad convenciéndonos de que es mala cuando la única maldad que hay en ella es la que el mismo Hombre crea. La han llenado de monstruos, de terrores, de todo aquello que hay que desterrar. Nos obligamos a un ritmo inhumano marcado por relojes y bombillas cuando nuestro cuerpo está hecho para funcionar con el ritmo de la Tierra. Nuestros días y noches artificiales duran lo mismo sin importar la estación del año en la que estemos y eso hace que vivamos constantemente agotados. Han reducido nuestra existencia a dos binomios que nos están destrozando: luz, actividad, energía y dinamismo contra oscuridad, lentitud, tranquilidad y observación.

Pero nosotras sabemos que la oscuridad es descanso. Es el reino de las maravillas. Es donde nacen los sueños. Nuestro refugio. Toda bruja lleva la oscuridad dentro y, si quiere llegar a ser una verdadera sabia, es absolutamente necesario que conozca a la oscuridad, que la reconozca en su  interior y que no la tema. Una bruja debe enamorarse de la oscuridad.

Para ello, este verano os propongo algo. Este verano vamos a reencontrarnos con la Oscuridad de la noche. Vamos a estudiarla, a aprender a sentirla. Vamos a dejarla penetrar en nosotras para que se encuentre con la que ya llevamos dentro. Este verano vamos a enamorarnos de la ausencia de luz.

Si vivís cerca de un bosque, monte, costa o tenéis la suerte de ir de vacaciones a algún lugar cercano a la naturaleza, comenzad dando un paseo al atardecer. Sed conscientes del cambio en el cielo, en la temperatura del aire, en los pájaros, en como se alargan las sombras. Fijaos en los olores. En la luz dorada del Sol justo antes de ponerse. En los cielos rojos un tiempo después de que haya desaparecido el Sol. Esta primera noche alargad el paseo hasta que no quede luz y veáis las estrellas en el cielo. Si queréis podéis llevar una libreta para escribir lo que sentís, o simplemente sentirlo y disfrutarlo y escribirlo después.

La siguiente noche salid cuando ya esté oscuro y no quede nada de luz en el cielo. Buscad un lugar que sea seguro, porque la oscuridad no es peligrosa pero algunas personas sí, dejad dicho donde estaréis y más o menos por cuanto tiempo. Llevad una linterna si es necesario, aunque si hay luna probablemente no os hará falta. Cuando lleguéis al lugar elegido, sentaos o tumbaos y, simplemente, abríos a la noche. Observad las estrellas lejanas, escuchad los sonidos de la vida a vuestro alrededor. El viento agitando la hierba y haciendo que los árboles canten su canción. La tierra moviéndose bajo vuestro cuerpo debido a todas las criaturas que despiertan en sus madrigueras y salen a vivir en estas horas oscuras. Ratones, conejos, gusanos…  El rumor de las olas calmadas por la marea si estáis en la costa… Si es una noche sin luna y estáis apartadas del pueblo o la ciudad, tendréis la suerte de conocer la verdadera oscuridad, no podréis ver ni vuestra mano frente a vosotras. Tan solo sentiréis. No tengáis miedo, no hay nada que temer. El mundo que os rodea es el mismo que veis bajo el Sol, hermoso y hechizante. Ese mundo sigue ahí, pero oculto. Ahora solo podéis sentirlo y os invita a buscar esa belleza en vuestro interior.  La oscuridad es un regalo para conectar con el mundo a través de los otros sentidos, y para volver nuestra mirada hacia dentro. Meditad, conectad con la tierra bajo vosotras y con las estrellas sobre vuestras cabezas.  Dejad que las sensaciones fluyan libremente, no reprimáis ninguna. Cuando regreséis a casa escribid sobre como os ha afectado la experiencia, si habéis estado cómodas, si habéis sentido temor, incomodidad, felicidad, comunión con todo… Toda sensación y pensamiento es importante.

La tercera noche salid en el momento más oscuro, justo un tiempo antes de amanecer y observad el proceso. Fijaos en los cambios que se producen, y no sólo a vuestro alrededor, también en vosotras mismas. La hora más oscura es aquella justo antes de amanecer. Igual que en la vida. Tal vez porque si la oscuridad no fuese tan absoluta, el amanecer no nos parecería tan espectacular.  Disfrutadlo. Sentidlo. Observad cómo la luz, tímida al principio, empieza a colorear el mundo y a nosotras. Observad cómo todo despierta a la promesa de un nuevo día. Cómo todo parece limpio y nuevo. Cómo la belleza está ahí  siempre, aunque a veces no podamos verla.

Porque ese es el regalo de la Oscuridad, limpiar todo y hacer que todo renazca renovado y con nuevos colores.

Salid a su encuentro muchas noches durante este verano.  Con luna, sin luna, con apenas un gajo de ella… Salid a diferentes horas y disfrutad del encanto de la noche. Disfrutad del hechizo de las tinieblas. Las sombras guardan secretos para aquellas que se atreven a penetrar en ellas. Y sé que vosotras sois brujas valientes que vendréis al final del verano con mil historias para contarme.

Podría desearos unas buenas vacaciones este año, o que viajéis mucho, o que os divirtáis y descanséis en la playa. Podría desearos mil rayos de Sol y días sin fin entre las olas del mar. Pero no. Este año sólo voy a desearos una cosa.

Oscuridad. Mucha oscuridad.

Disfrutadla.

Hyedra de Trivia

(Eva Hyedra López)

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5 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Tania
    Jul 11, 2015 @ 12:30:05

    Me ha encantado tu reflexión y espero poder ponerla en práctica, inspira mucho lo que cuentas.

    Responder

  2. Daisy M. Lithgow
    Jul 11, 2015 @ 12:44:44

    Desde que era niña tenía problema a lo real soñaba y veía muchas cosas hasta que pude ahogar todas mis visiones durante años ha ocurrido lo mismo he estudiado metafísica he pertenecido a muchos grupos buscando mi espacio y no ha sido así quisiera dejar salir lo que llevo dentro el pide que hay en mi, quisiera aprender a ser una verdadera bruja, buscar mi identidad y no se quien me puede enseñar , pues aquí se cobra mucho dinero para darte el conocimiento. Podría ayudarme.

    Besos.

    Responder

  3. Maria Montaño
    Jul 12, 2015 @ 04:26:47

    Me encanto el texto. Es muy interesante como tocas el tema de la oscuridad., de una manera, digamos…disfrutable. me gusta. Ademas de disfrutar nosotras mismas la oscuridad de la noche, asimismo debemos enseñar a nuestros hijos e hijas a disfrutarla, a no temerle, a mirar y contar estrellas, a ver la luna, a escuchar los ruidos,a estar alerta, a sentir el viento,…en fin…a disfrutar la noche oscura. (te puedes imaginar cuantos niños y adultos dejarian de temerle a la oscuridad si practicaran lo que nos recomiendas en tu maravilloso texto? muchisimos!). un abrazo, y muchas gracias por compartir.

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  4. alicia olga serraino
    Jul 12, 2015 @ 23:38:51

    Gracias muchas gracias!!!!!

    Date: Fri, 10 Jul 2015 18:50:14 +0000 To: aos2462@hotmail.com

    Responder

  5. Diego Marinez
    Jul 13, 2015 @ 13:12:26

    Wow Q Hermoso yo vivo en la ciudad pero lo quieo experimentar

    Responder

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