Una bruja en Invierno

Winter Solstice Author: Nicole Samlinski

Winter Solstice
Author: Nicole Samlinski

Ya es invierno. Los cielos grises y plomizos cubren las ciudades, pueblos, bosques y campos. El viento huele a nieve, hielo y al humo de la leña ardiendo en las chimeneas. La tierra descansa cubierta por un manto blanco y nuestras mejillas y narices enrojecen de frio. Me encanta el invierno, me trae momentos que después añoro durante el resto del año. Me encanta disfrutar de su paz, de su tranquilidad y sosiego. Pese a vivir en una ciudad.

Mi vida continúa su ritmo diario habitual, pero mi mente y mi corazón bailan con el ritmo de la naturaleza y ahora toca una danza lenta, muy lenta. La danza de los sueños. No es momento de actuar, ni de tomar decisiones, ni de cambios drásticos. Ahora es momento de volverse hacia dentro y dejarse llevar, de mecerse en el vaivén del sueño de la tierra. De ver pasar la vida y observar cómo todo fluye. De recogerse dentro de una misma y soñar. Yo sueño que me sumerjo en las entrañas de la tierra convertida en una semilla rodeada de raíces y pequeñas criaturas que duermen el sueño de la primavera en sus madrigueras. Siento el calor vibrante del núcleo ardiente del planeta expandiéndose por todas sus capas y acunándome. Siento el Solsticio, el Sol que cada vez es más fuerte a pesar de la oscuridad de los días y siento mis fuerzas reuniéndose para, un día no muy lejano, despertar y nacer de nuevo en primavera.

Y mientras sueño y espero, celebro. Porque también es tiempo de celebrar que el Sol regresará calentando la tierra y haciendo brotar la vida en todas sus manifestaciones. Celebro un momento que para mis antepasados fue una promesa de supervivencia. Como bruja, disfruto de estos días en los que, en mi corazón, vuelvo a ser una niña que se maravilla con la magia del ambiente. Durante los días de Yule todo cambia, el aire huele distinto, la vida transcurre distinta, las cosas se disfrutan de manera distinta. Me reuniré con mis brujas para celebrar la belleza y magnificencia del invierno, para reconocer el poder de la Diosa que, anciana y sabia, nos sonríe con su rostro lleno de arrugas y amor.

Celebraré la reunión con amigos del alma cuyo camino se alejó del mío pero que cada invierno vuelve a cruzarse con su regreso al hogar de la infancia. Celebraré junto a mi familia de sangre en la que elegí nacer y celebraré junto a nuevas almas que la vida ha puesto en mi presente. Y aunque ellos no lo sepan, celebraré con los seres que me rodean que todos somos hijos de la Diosa y somos importantes para los demás. Celebraré con mi tribu que la vida continúa y que tengo el inmenso privilegio de tenerlos a ellos para disfrutarla.

Me rodearé de cosas que me recuerdan que la tierra sigue viva bajo el manto del invierno, ramas verdes,  piñas, estrellas de cáscara de naranja, el árbol de Yule, acebo, velas encendidas chorreando cera que perfuma el ambiente… Disfrutaré de todas las pequeñas cosas que el invierno nos ofrece. Es un tiempo de sentir y comprender que la felicidad se esconde en los placeres más sencillos, en la suavidad de una bufanda y unos guantes calentitos durante un paseo por la nieve, en un café o una infusión que nos calientan las manos y el corazón, en probar una nueva receta y deleitarse con el calor del horno mientras cocinamos, en el olor de la canela, el jengibre, la mantequilla… en escuchar el sonido lejano de unos cascabeles animando la sangre…  en ver la cara de felicidad de la gente que quiero cuando abren los regalos que les hago, como una forma de devolverle al universo un poquito de todo lo que él me ha dado a mí durante este año. Muchos de ellos hechos por mi misma, con mi energía, mi amor y mi alegría impregnándolos. O simplemente en pasear despacio y dejar que la calma guíe mis pasos…

Esta bruja que os habla se retira unos días buscando el reposo del invierno. Tranquila y en calma. Esperando unos momentos de descanso para darle a mi alma pagana lo que lleva un tiempo pidiendo. Lo que toda bruja anhela hacer en estos días. Celebrar el amor, la amistad y los lazos de sangre. Sumergirme en mi misma, en mi oscuridad interior y, hecha un ovillo, dejarme ir, dormir y soñar. Soñar con la luz, soñar con la nueva vida, soñar como sueña la tierra en su descanso.

Soñar con la magia que inunda cada momento de la existencia, cada estación de la Rueda, cada segundo de vida que nos ha sido concedido para disfrutar en esta tierra.

Y a todas vosotras que me leéis, os deseo unas felices fiestas, un feliz Solsticio, feliz Yule y un feliz invierno. Qué disfrutéis en las entrañas de la tierra soñando con la primavera.

Hyedra de Trivia

(Eva Hyedra López)

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2 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Jorge Fernando Domingo Sánchez
    Dic 21, 2014 @ 17:39:16

    Y cuando despiertes, aqui estaremos esperandote.

    Responder

  2. Lidia
    Dic 23, 2014 @ 12:26:10

    Seguiré tus consejos, eso de recogerse en uno mismo, descansar, acurrucarse,… apetece mucho.

    Muy muy felices fiestas y feliz vida! para ti también,,,

    Responder

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