El mundo real

La roca es real, y lo que nos hace sentir al mirarla también, aunque no se pueda tocar ni medir

La roca es real, y lo que nos hace sentir al mirarla también, aunque no se pueda tocar ni medir

Ayer estuve en el Madrid Goddess Temple celebrando el Día mundial de la Diosa. Y entre invocaciones, recuerdos de antiguos ritos, bailes y cánticos, me pregunté: ¿Ésto no es real? Porque, como a muchas de vosotras también os habrá pasado, muchas veces gente de mi entorno, cuando se enteran de quién  soy y lo que hago, me dicen: Ya, pero en el mundo real no puedes hacer eso. O, en el mundo real no se puede ser como tú. O en el mundo real no puedes ir así por la vida. O, en el mundo real las cosas no son así… Y la mejor: si vivieras en el mundo real…

El mundo real…

¿Cuál es el mundo real?

Yo me levanto por las mañanas temprano, desayuno, voy a trabajar, como, sigo trabajando, ceno y me acuesto. Tengo a mi pareja, a amigos, a mi familia fuera del ambiente pagano. También hago mis meditaciones, estudio, hago mis guardias de las llamas de Brigit y Avalon cuando me toca. Mantengo mi altar. Sigo las mareas lunares. Hago mis hechizos. Voy a las reuniones con mis brujas, soy Melissa en el Templo… Y escribo. Escribo sobre mí, sobre mi mundo, mis sentimientos, mis pensamientos y sobre la Diosa y todo lo que representa.

Pero para la mayoría de la gente sólo la primera parte de mi vida es real. Todo lo demás, toda la parte mística de mi vida, toda la magia, todo mi mundo interior… no es real.

Antes me enfadaba cuando me lo decían. Ahora sólo sonrío. Para mí, la parte que ellos no entienden como verdadera, como útil de mi vida, es la que de verdad siento como real. Es esa parte en la que por fin puedo mostrarme entera. Son los momentos en los que estoy completa. Son esos momentos en los que toda mi vida confluye. Siento el calor de las llamas del caldero, percibo el aroma del incienso, me mecen las risas y cantos de las otras brujas, me acaricia el tacto del suelo bajo mis pies descalzos, el roce de mi pelo en mis brazos cuando giro, vibro con la energía que me recorre entera y hace que mi piel arda. Respiro, veo, siento, huelo, y escucho todo de manera bastante real. Tan real como mis horas de oficina, de labores domésticas, o mis encuentros con personas no paganas. Incluso más, porque durante muchas de esas horas mi mente escapa y recuerda los momentos mágicos.

¿Os habéis fijado que siempre que hablan del “mundo real” es un mundo en el que todo es difícil, competitivo y ocurren cosas malas? Donde nadie se sale de la norma. Donde todo lo que no se considera “normal” se ignora o se desprecia. Se refieren al mundo en el que sólo importa el dinero, el trabajo, lo que tienes, lo que vales, ser mejor que los demás. Donde todo es un castigo o una competición. Un mundo en el que el trabajo la mayoría de las veces no gusta, ni realiza, ni aporta un sueldo suficiente para cubrir las necesidades básicas. Donde la recompensa a un duro día en ese trabajo son unas horas frente a un televisor. O gastar un tiempo y un dinero que no tienes en maneras de olvidar la rutina y la desesperación diarias.

Esta gente, pesimista por naturaleza, o vacios, sin nada que colme sus vidas y sin ganas de buscarlo, se siente ofendida cuando algunos tenemos algo más. Cuando nos atrevemos a ser diferentes. Cuando nos atrevemos a ser felices y a celebrar la vida en lugar de gastarla.

Y nosotros tenemos problemas económicos como los demás, tenemos problemas laborales, sentimentales o personales como los demás, pero no lo encaramos como los demás. No dejamos que nos hundan o se conviertan en el centro de nuestra vida. Tenemos algo más, la parte que nos salva, lo que nos centra, lo que nos permite soportar todo eso y pensar que siempre hay malas rachas y que todo mejorará.  Tenemos esperanza, y eso es lo que ellos no tienen. Por eso les molesta y nos miran con suficiencia y nos dicen: eso no sirve en el mundo real.

El único que importa para ellos. El suyo.

Las brujas decimos que caminamos entre los mundos y nos referimos a que vivimos entre éste mundo físico y el otro espiritual que existe y nos espera tras el velo. Pero también,  a que caminamos entre el mundo en el que vive la mayoría de la gente y el nuestro. El que creamos cada día entre todas. El Real. Y no es otro ni distinto. Es el mismo. Lo que nos diferencia es el modo en que hemos elegido vivirlo. Porque las brujas sabemos que somos nosotras con nuestras decisiones y nuestras acciones las que creamos nuestro mundo.

Cada persona vive, siente, sueña, ama y transita por su propio mundo.  Y para cada una de ellas ese mundo es el real. Para mí, mi mundo es el único real porque es el único en el que yo vivo. Y como siempre dicen, hay otros mundos, pero  están en éste.

Y tú, ¿vives en el mundo real?

Hyedra de Trivia

Eva López Moreno

 

Anuncios

4 comentarios (+¿añadir los tuyos?)

  1. Karen Sutil
    Sep 10, 2014 @ 17:52:04

    Genial, como siempre Eva. Me siento tan identificada con pluma…, Bendiciones Bruja!

    Responder

  2. Karen Sutil
    Sep 10, 2014 @ 17:52:34

    Queria decir con tu pluma, 🙂

    Responder

  3. moni
    Sep 11, 2014 @ 21:05:27

    Desde mi planeta, bravo hermana!!!!!! 🙂

    Responder

Cuéntame qué te ha parecido

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Contacto

hyedra.deduir@yahoo.es
A %d blogueros les gusta esto: